El valor estimado de reventa (conocido como valor residual) de los coches de renting cayó en más de 1.500 euros durante el último año debido a la fuerte bajada del precio de los vehículos en el mercado de ocasión motivado por el retroceso de la demanda en 2008, según datos de Arval, compañía especializada en renting perteneciente al grupo BNP Paribas. Arval estima que esta pérdida de valor del vehículo de ocasión se ha convertido en un “elemento gravoso” para aquellas empresas y autónomos que deben renovar en este año sus contratos de renting, ya que verán cómo en su nueva factura se refleja el valor futuro de los vehículos contratados.
El tiempo de permanencia en stock de los vehículos usados de cuatro años de edad –el periodo medio de un contrato de renting- ha aumentado hasta los 124 días. En la actualidad, el volumen de vehículos usados en stock ha aumentado considerablemente, alcanzando en el caso de los nuevos los 500.000 coches, lo que supone la mitad de las ventas previstas para este año, según Ganvam.
Arval explica que el renting como fórmula de financiación beneficia, principalmente, a las empresas usuarias ya que permite transferir todo el riesgo derivado de la caída el mercado de VO a las compañías de alquiler de flotas que, ahora más que nunca, deben realizar un riguroso análisis y seguimiento de los distintos conceptos que influyen en la cuota del renting (descuentos de las marcas, valor de reventa del vehículo al final del contrato, tipos de interés y servicios ofrecidos) para garantizar el ahorro de costes.
Ampliación de contratos para ahorrar costes
Con el objetivo de optimizar la gestión de las flotas de vehículos, las compañías de renting han puesto en marcha soluciones de ahorro dirigidas desde a autónomos y pymes hasta grandes empresas basadas, como en el caso de Arval, en la ampliación del contrato en uno o dos años, lo que permite conservar la misma cuota y mantener un vehículo de la misma gama sin incremento de costes.
Por otro lado, ofrece la posibilidad de ampliar el contrato de renting, en lugar de firmar uno nuevo, por un máximo de once meses, garantizando la devolución del vehículo en cualquier momento del periodo ampliado, sin gastos de cancelación. De esta forma, cada empresa usuaria puede adaptar la duración de su contrato a las necesidades que pueda tener durante estos once meses.
Una solución de ahorro para usuarios y un “desahogo” para el mercado
En definitiva, se trata de buscar fórmulas que beneficien a los usuarios del renting para que no tengan que prescindir, aun en tiempos de crisis, de un servicio que además de ser clave para el desarrollo de su actividad ejerce un papel anticíclico, ya que permite computar como gasto corriente y deducible en una única factura mensual todos los servicios derivados del uso de coches.
Finalmente, estas medidas contribuyen a no “asfixiar” más al mercado de vehículos de ocasión, donde las ventas registraron un retroceso del 12,4% al cierre de 2008, hasta situarse en 1.478.700 unidades, lo que ha supuesto un aumento considerable de los vehículos en stock con el consiguiente incremento de los costes financieros derivados de su mantenimiento.
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